martes, 31 de mayo de 2016

Calceus antiquus, el calzado en las antiguas civilizaciones (I)




Relieve con sandalias egipcias, Museo de Brooklyn

Al mostrarse la Aurora temprana de dedos de rosa,
levantándose el hijo de Ulises del lecho, ciñóse
sus vestidos, colgóse del hombro la espada cortante
y, calzando los cándidos pies con hermosas sandalias,
 de la alcoba salió: se dijera de un dios su figura. (Homero, Odisea, canto II)

El calzado parece haber sido utilizado por el hombre desde el Paleolítico buscando la protección de los pies frente a la aspereza del terreno y las inclemencias del tiempo. En los climas fríos la forma más rudimentaria de abrigar los pies sería envolviéndolos en tiras de piel para ir evolucionando hasta un zapato hecho de cuero, muy similar al actual mocasín.


Zapato encontrado en Armenia

En Armenia se encontró el que se considera el calzado más antiguo de Europa, fabricado con piel de vaca, con una abertura en el centro y agujeros para los cordones, hechos del mismo material. Casi en perfectas condiciones de conservación por el clima fresco y seco de la cueva en que se hallaba, una gruesa capa de estiércol por debajo lo protegió y aisló. Junto al zapato se encontraron restos de hierbas comestibles, que podrían haberse utilizado para mantener los pies calientes o para conservar el calzado mientras no se utilizaba.
La pieza es de alrededor del año 3500 a.C, del periodo calcolítico o Edad del Cobre, lo que hace  que supere en dos centenares de años a los que utilizó el "hombre de hielo", el famoso Ötzi.



Restos de zapatos de Ötzi, Museo de Arqueología de Tirol del Sur, Bolzano, Italia

El calzado de Ótzi se compone de una pieza interior y otra exterior. La parte interior es una red de hierbas rellena de heno como protección contra el frío. La pieza exterior está hecha de robusta piel de ciervo, Las dos piezas, la red de hierbas y el cuero de la pala, se fijan con correas de piel a una suela de piel de oso pardo. Las correas de cuero también sirven como cordones. En el momento de su rescate, aún llevaba la bota derecha, aunque de la izquierda sólo se encontró la red.



Calzado de la Cueva del Guerrero, Jericó, Israel

En Israel, cerca de Jericó, en la llamada “Caverna del guerrero”, se descubrió la tumba de un hombre que vivió 4 mil años a. C., y, junto a él unas sandalias de cuero.

Cundo el hombre empezó a criar rebaños de ovejas, se dio cuenta de que la lana representaba un mejor aislante térmico que las fibras vegetales y sus finas fibras permitían realizar tejidos de mejor calidad.

En los climas cálidos el calzado más empleado fue la sandalia, tipo chancla, que permitía protegerse de la aridez del terreno sin proporcionar calor, a la vez que su elaboración era muy sencilla.

El Neolítico marca el inicio de la fabricación de tejidos con fibras vegetales como el lino, el esparto y el cáñamo. El esparto se preparaba de distinta forma, en crudo o cocido, en función del uso que se le fuera a dar. Cuando perdía el color verde y se tornaba pajizo, estaba preparado para trabajar. El esparto cocido se introducía en balsas situadas cerca de los ríos. Después se lavaba y se extendía al sol procediéndose a golpearlo con mazas de madera con cuidado de no partir las fibras. Estos trabajos de preparación daban mayor flexibilidad al material.

Las dos sandalias encontradas en La Cueva de los Murciélagos en Albuñol están realizadas en esparto con un núcleo central rodeado con una cuerda en espiral o trenzada, que completa la suela.



Sandalias neolíticas de esparto, Albuñol, Granada, foto de Luis García (Zaquarbal)

Con el tiempo la estética fue sumándose a la funcionalidad y comodidad del calzado, ampliándose la variedad de materiales y colores en la fabricación de los distintos tipos de zapato o sandalia que se elaboraron en las civilizaciones antiguas. Se empezó a utilizar metales preciosos como el oro o la plata, de los que se hacían la pieza completa o solo algunos adornos para embellecer el calzado de los que se lo podían permitir, que también emplearon piedras preciosas o semipreciosas.  El teñido de pieles y otras materias textiles supuso utilizar más colores que se añadieron a los naturales de las fibras vegetales o animales utilizadas hasta ese momento.



Sandalias decoradas de Tutankhamon


En el antiguo Egipto el hombre común iba descalzo y solo especialmente usaba sandalias, que eran un bien muy preciado. Cuando tenían que desplazarse llevaban sus sandalias en la mano o las ataban al extremo de un bastón y se calzaban cuando llegaban a destino. Las sandalias eran usadas para proteger los pies de los escarpados suelos y de la arena ardiente.



Sandalias egipcias de madera, Museo de Norfolk


Se elaboraban con suelas de madera, hojas de papiro o palmera trenzadas o cuero y para sujetar al pie se ataban con tiras de piel sin curtir. A veces se forraban con textiles y se adornaban con metales preciosos.

"En el reino de Amenemhet, Horemsaf escribió:
Año del reino 4, mes 4 de la estación de Shemu, día 3
Que se traiga piel de vaca de la mejor calidad para su utilización. Como ya he enviado al zapatero dádselo a él también."

Por lo general, se trataba de una suela de cuya punta parte una correa que pasa entre el primer y segundo dedos del pie y se une en el empeine con unas tiras que salen de los lados.


Sandalias de la tumba de Tjuya y Yuya, padres de Tiye, madre de Akhenaton, fibras vegetales y papiro,
Museo Metropolitan, Nueva York


Las sandalias en el Antiguo Egipto eran símbolo de dignidad y representaban un bien de prestigio. Durante el Reino Antiguo, su uso social estaba reservado para los privilegiados:

"Ciertamente, los hombres pobres se han convertido en poseedores de riqueza. El que no podía hacerse para sí mismo un par de sandalias, es (ahora) un poseedor de bienes." (Admoniciones Ipuwer)

El faraón llevaba diferentes modelos de sandalias según la ocasión, y también cuando desempeñaba funciones sacerdotales. En la ceremonia real del heb sed o de rejuvenecimiento del poder, un primer paso consistía en el lavado de los pies del rey, y el acercamiento de las sandalias a través de un alto funcionario.

"En la ofrenda mensual, lleva las sandalias blancas,
Visita el templo, cumple con los ritos,
Entra en el santuario, come pan en la casa de Dios."
(Instrucciones para el rey Merikare)



 Ay, con sandalias blancas, en la ceremonia de apertura de la boca de Tutankhamon,
Tumba de Tutankhamon


Las sandalias blancas jugaban un papel primordial en el culto funerario como símbolo de pureza, puesto que el difunto se tenía que aproximar a Osiris llevándola puestas, ya que, al llevarlas, quedaba libre de polvo o suciedad. Por otro lado, los dioses aparecen siempre descalzos en las pinturas y esculturas del antiguo Egipto.

Entre las representaciones del periodo dinástico están las del portador de las sandalias del faraón, y para el alto cargo de la sexta dinastía Weni, este puesto era una importante etapa en una carrera oficial, como menciona en su autobiografía:

"Cuando fui el encargado del escabel de palacio y portador de las sandalias, el rey del Alto y Bajo Egipto, mi señor Mernere, que viva para siempre, me hizo noble, y gobernador del sur, la sur de elefantina, y hacia el norte de Afriditópolis; porque yo era excelente para su majestad, porque yo era agradable al corazón de su majestad, porque su majestad me amaba." (Weni)


Paleta de Narmer


Durante el Imperio Nuevo el rey, en su calidad de sacerdote, llevaba en los ritos sandalias de plata para las procesiones.
Tanto el rey como la élite eran los que estaban en condiciones de llevar calzado de lujo. Los faraones usaban suntuosas sandalias con la punta realzada hacia el empeine y durante el Imperio Nuevo el rey, en su calidad de sacerdote, llevaba en los ritos sandalias de plata para las procesiones.



Sandalias de Tutankhamon


En la tumba de Tutankamon se encontraron un par con la representación de los enemigos capturados en las suelas de modo que simbólicamente el rey los pisoteaba o aplastaba cada vez que daba un paso. Tanto el rey como la élite eran los que estaban en condiciones de llevar calzado de lujo.

"Yo estoy satisfecho con victorias, tú has puesto cada terreno rebelde bajo mis sandalias…"


Sandalias de Tutankhamon con representación de sus enemigos


Los criados llevaban las sandalias de sus amos y se acercaban a ponérselas cuando se lo solicitaban. no parece que hubiera distinción entre los modelos masculinos y femeninos. El faraón Akhenaton y su esposa llevan el mismo tipo de color blanco  en una escultura polícroma. En una pintura de Tutankhamon con su esposa, cada uno de ellos lleva una de las sandalias del mismo par, lo que podría suponer un símbolo de compartir.


Akhenaton y  Nefertiti, Museo del Louvre

En las civilizaciones de Mesopotamia se utilizaron distintos tipos de calzado desde la sandalia hasta la bota media o alta con la punta levantada hacia atrás, para evitar tropezar, pasando por el zapato cerrado sujeto por encima del tobillo.

Entre los proto-elamitas, pueblo contemporáneo de los sumerios, sobresale un tipo de bota cerrada con la punta hacia arriba, con cordones.


Figura protoelamita, Museo Metropolitan

Los sumerios eran agricultores, pastores, comerciantes y artesanos que, entre otras actividades, desarrollaron el tratamiento del cuero. Curtían las pieles con grasa, alumbre y teñían con tanino, coloreando en negro, blanco y rojo. Fabricaban sandalias, aunque también hay evidencia arqueológica de que no siempre usaban calzado.

"De todas las maneras eres apto:
Para sostener tu cabeza alta bajo el encumbrado dosel,
Para sentarte en el trono de lapizlázuli,
Para cubrir tu cabeza con la corona sagrada,
Para vestir túnicas largas sobre tu cuerpo,
Para ceñirte con las vestiduras de la realeza,
Para portar el mazo y la espada,
Para guiar con puntería el arco largo y la flecha,
Para abrochar la vara y la honda a tu costado,
Para correr por las calles con el cetro sagrado en la mano,
Y las sandalias sagradas en tus pies." (Cortejo de Inanna y Dumuzi)

Los hititas, que vivieron aproximadamente entre el 2.000 a.C. y 1.100 a.C., fueron habitantes de Anatolia, una región montañosa, que se dedicaban al pastoreo. Conocían como procesar el cuero y fabricaron un zapato fuerte, necesario en una región escarpada como la que habitaban. También siguieron la costumbre de apuntar la parte delantera hacia arriba. Una traducción de un texto hitita habla de Telipinu, dios de la agricultura, y deja claro que se diferenciaba entre calzado para pie derecho e izquierdo.

"Telepinu [hirvió en cólera y gritó]: "¡No debe haber interferencia!" [En su agitación] trató de poner [su calzado derecho] en su pie izquierdo y su [calzado] izquierdo [en su pie derecho]"



Cerámica hitita, Museo Metropolitan

 Los babilonios heredaron de los sumerios muchos conocimientos y usaban, sobre todo, las sandalias, pero en algunas tablas cuneiformes se citan también zapatos bordados y adornados con aplicaciones metálicas.

Los asirios aprendieron de los sumerios y babilonios conocimientos técnicos sobre el curtido de pieles y lo perfeccionaron. Los asirios usaron unas botas de cuero hasta media pantorrilla, sujetas con cordones y con suela provista de un refuerzo metálico. Para montar llevaban botas hasta la rodilla.
Los relieves de Asurnasirpal muestran un tipo de sandalia con la parte trasera levantada y tiras que cruzan horizontalmente el pie para sujetarlo y que conserva el color que probablemente tendría el original.


Detalle de relieve del palacio de Asurnasirpal II, Nimrud, Hood Museum, Dartmouth

Durante el reinado de Asurbanipal en el siglo VII a.C. los relieves de su palacio de Nínive muestran el calzado del rey durante la cacería de un león. Calza una bota que le cubre la pantorrilla y que se ata por debajo de la rodilla con unas correas que suben desde el empeine.

El ayudante que acompaña al rey parecer llevar una simple sandalia con el talón cubierto y sujeto al pie por unas tiras que se atan por encima del tobillo.


Relieve de Asurbanipal, Nínive, 

Durante el siglo VI a.C., el pueblo persa se ubicó en la meseta del Irán, se caracterizó por la ferocidad en el combate de su población guerrera. En la antigua ciudad de Persépolis se ubicaba el palacio de Ciro El Grande donde se puede apreciar la indumentaria de los soldados persas.  El calzado que usaban se denominaba kroumir. Era un botín flexible, confeccionado en suave cuero y que se adaptaba a la forma del pie y se ataba con correas al tobillo.



Detalle del friso de los Arqueros, Palacio de Darío I, Susa, Museo del Louvre

"¡Dentro de las sandalias son hermosos tus pies, oh hija del príncipe!" (Cantar de los cantares)

Entre los antiguos israelitas era costumbre ratificar un acuerdo entregando una sandalia. En la Biblia se cita entre los ornamentos que Judith utiliza para atraer a Holofernes, las sandalias.



Sandalias en las ruinas de Massada, Israel

La mayoría de pueblos de Oriente Medio se quitaban los zapatos al entrar en lugares cerrados y solo llevaban calzado cuando salían al exterior.

En la Iliada, la diosa Hera además de vestir sus mejores galas se calza sandalias para ir a seducir a su esposo Zeus.

"La divina entre las diosas se tocó por encima con un velo
bello, recién hecho, de un blanco brillante como el sol.
En los lustrosos pies se calzó unas hermosas sandalias."
(Homero, Ilíada, canto XIV)




Estatua de Afrodita, Pella, Grecia

El calzado junto a la ropa y la comida parece haber servido como pago a los servidores entre los pueblos de la antigüedad. En la Odisea Eurímaco las ofrece a Ulises:

"Así (Eurímaco) dijo y a Ulises habló, destructor de ciudades: forastero, si yo te admitiera, ¿vendrías a servirme a una finca lejana -la paga estaría bien segura
en cogida de espinos y planta de árboles? Trigo
te daría para el año yo allá más las prendas de ropa
que vestir y sandalias que atar a los pies, mas sabiendo
solamente de viles oficios no habrás de aplicarte
al trabajo; querrás mejor que ello pedir por el pueblo
y buscar de ese modo alimento a tu vientre insaciable."
(Homero, Odisea, XVIII)


Los pueblos del Mediterráneo recibieron la influencia de las civilizaciones de Mesopotamia y adaptaron su indumentaria, incluido el calzado, a la suya propia. Es por ello que las culturas minoica, en Creta, y micénica utilizaron los zapatos ya conocidos por los hititas y otros pueblos, con la punta elevada hacia atrás.


Ritón micénico, Voula, Ática, Museo Arqueológico de Atenas

Esta forma se extendió por todos los pueblos alrededor del Mediterráneo y a lo largo de los siglos de forma que se puede ver cómo los llevaban los fenicios representados en el relieve de Asurnasirpal del siglo IX a.C.



Relieve con fenicios, Palacio de Asurnasirpal, Museo Británico

En el siglo VI a.C. los etruscos parecen haber adoptado esta moda tanto para los hombres como para las mujeres, en forma de zapato plano ajustado al tobillo o en forma de bota hasta la pantorrilla en colores rojo y negro y con adornos. Fue propio de los ricos y en latín se llamaron calcei repandi y fue utilizado por los romanos.



Placa Boccanera, Cerveteri, Museo Británico, foto de Egisto Sani


Este calceus se ataba con diferentes tipos de lazadas que subían desde el empeine y rodeaban el tobillo. Las mujeres lo llevaban cuando vestían el chiton jónico.


Pintura etrusca, Cerveteri, Museo del Louvre

En un sarcófago que representa a un hombre y su esposa recostados en un lecho, el hombre tiene los pies descalzos, pero ella lleva los calcei repandi, en los que se puede ver la parte delantera apuntada y con los cordones cruzando por encima del empeine, quedando el resto cubierto con el vestido. 


Detalle del sarcófago etrusco de los esposos, Museo Villa Giulia, Roma

En Cerveteri se han encontrado sandalias articuladas que se componen de dos piezas de madera con algún centímetro de espesor rodeadas por un armazón de bronce o hierro que se clavaba a la madera y quedaban sujetas por unas tiras de cuero. Su articulación facilitaba caminar sobre las elevadas suelas de madera.



Sandalias etruscas articuladas, Foto Ancient and Medieval Art


Las sandalias con suela plana y correas sujetando los dedos y el empeine también fueron comunes en época etrusca.


Pintura etrusca

En los pueblos centrales de Europa el clima y el terreno impusieron un calzado de piel o cuero con el que proteger el pie, posiblemente más práctico, aunque en algunos casos más tosco. Se han encontrado algunos zapatos pertenecientes a la cultura de Hallstat, de los siglos VII-VI a. C. que presentan forma del actual mocasín con lengüeta sobre el empeine y agujeros para pasar las cuerdas o tiras para cerrarlo.



Zapato cultura Hallstat, Museo de Arte Natural de Viena

Los nobles de esta cultura también disfrutaron de privilegios para adornar su indumentaria con metales preciosos como el oro. En la tumba de un jefe celta en Alemania se encontró unos ornamentos de oro para decorar unos zapatos que no se han conservado.



Adornos de calzado, tumba de jefe celta, Hochdorf, Alemania


Bibliografía:

www.transoxiana.org/0104/sandalias.html; Las sandalias en el Antiguo Egipto; Alejandra R. Cersósimo
http://www.varldskulturmuseerna.se/files/medelhavet/Forskning/Update%20Jan%202015%20Footwear%20in%20Ancient%20Egypt_Low.pdf; Footwear in Ancient Egypt: the Medelhavsmuseet collection; André J. Veldmeijer
www.man.es/man/dms/...el.../MAN-Pieza-mes-2002-02-Sandalias-esparto.pdf; SANDALIAS DE ESPARTO DEL NEOLÍTICO: LA PRIMERA TÉCNICA TEXTIL; Susana Consuegra
Feet and Footwear: A Cultural Encyclopedia; Margo DeMello, Google Books
Etruscan Dress, Larissa Bonfante, Goggle Books
Studies in Ancient Technology, Vol V; R. J. Forbes, Google Books